martes, 2 de enero de 2024

Piruetas al galope .

Amig@s del caballo! Hoy les quiero compartir unos consejos para hacer piruetas al galope, pero primero tenemos que tener claro que es una pirueta al galope: un ejercicio en el que el caballo, sin perder el ritmo del aire, gira con sus manos alrededor de los posteriores, que baten prácticamente sobre el suelo. El tercio anterior se mueve alrededor del tercio posterior, mientras que el pie interior describe un círculo, a veces descrito como “del tamaño de un plato grande" Podemos hacer una pirueta con un máximo de ocho batidas al galope.

El caballo debe prepararse para las piruetas haciendo primero medias piruetas y piruetas enteras al paso. Aunque al principio éstas se harán más grandes que la figura requerida, la capacidad de soporte de los posteriores gradualmente es incrementada al ir reduciendo el tamaño de las piruetas.

Al galope se debe empezar con un cuarto de pirueta y medias piruetas para mejorar el remetimiento. Un cuadrado es un buen ejercicio para introducir las piruetas, haciendo un cuarto de pirueta en cada esquina del cuadrado.

Haz el cuadrado al galope con cabeza al muro, con ligera flexión –debe ser solo ligera– de unos dos cascos de ancho. Esto ayuda a mantener la fluidez del galope. Para mantener la reunión, el cuarto de pirueta siempre se debe montar hacia delante. Disminuir el tamaño del cuadrado es un buen ejercicio para mejorar la reunión y muy útil para entrenar la media pirueta.
Cuando el caballo pueda tomar el peso sobre el tercio posterior con más facilidad en el cuarto de pirueta, se puede empezar a entrenar la media pirueta. Existen muchas variaciones para esto, por ejemplo: se puede hacer una vuelta o media vuelta en cabeza al muro. Una vuelta con cabeza al muro es un buen entrenamiento para la pirueta completa. La pirueta completa debe ser ejecutada en el sitio, pero hay que seguir “pensando hacia delante”.

A continuación, hay que conseguir un galope reunido, bien equilibrado. Montar en círculo y hacer cabeza al muro. Disminuir el círculo progresivamente, manteniendo la cabeza al muro para flexibilizar los posteriores, y salir del círculo y enderezar al caballo. El ritmo y el equilibrio deben mantenerse en el galope, con la nuca en la parte más alta.

Cuando el caballo pueda mantener la reunión y la regularidad de la secuencia del galope, los hombros del jinete podrán hacer girar el tercio anterior de modo que gire alrededor del tercio posterior en una pirueta completa.


miércoles, 13 de diciembre de 2023

¿Qué es la incurvación?

Cuando doy clases de equitación, pongo mucho interés en que mis alumnos se esfuercen al montar en conseguir rectitud y a veces rectitud e incurvación parecen conceptos diferentes pero uno no se consigue sin el otro.

La incurvación la aprende el caballo cuando le enseñamos a hacer un círculo, primero al paso, luego al trote, luego en transiciones paso, trote, paso y finalmente al galope.
El cuerpo del caballo se arquea ligeramente al rededor de la pierna interior del jinete, la grupa y el cuello del caballo se vienen al interior, pero las costillas del lado exterior se abren en esa dirección, si viéramos al caballo desde arriba, su cuerpo nos recordará la figura de la media luna y comprobaremos que su cuerpo se adapta a la trayectoria del círculo que estamos montando.
En un caballo correctamente incurvado, podemos ver que sus pies van en la línea de sus anteriores, entonces la distribución de sus fuerzas es pareja en ambos lados del caballo.
Cuando el caballo es colocado de esta forma, tiene mejor equilibrio por el motivo que les explique antes, decimos entonces que va recto.
Cuando montamos los ángulos de la pista, incurvamos al caballo al interior, tal y como lo hacemos en los círculos ( ayudas: pierna interior en la cincha, pierna exterior detrás pero pasiva y las riendas flexionan el cuello ligeramente al interior) pero cuando vamos por el lado largo de la pista y el corto, llevamos una incurvación muy sutil, debemos repartir el contacto y vigilar que la pierna exterior no meta en exceso la grupa.
Cuando paramos al caballo para el saludo, los pasos atrás o para comprobar su obediencia, llevaremos al caballo en una sola pista, es decir, sin incurvación.
De esta manera distribuiremos mejor la ayuda para la parada con ambas piernas y riendas del jinete.
En los círculos la incurvación será más notable, nuestro isquión interior irá un poco más adelante para soportar más peso del asiento. El caballo se incuvará sobre esa pierna que se convertirá en un eje impulsor.
Las ayudas serán momentáneas, cesarán cuando el caballo responda.
Si el caballo quiere cerrar el círculo para terminar antes, la pierna interior lo activará y abriremos el círculo pensando en las ayudas de la cesión a la pierna.
De esta forma el caballo no vaciará la rienda interior, busquemos un contacto uniforme en ambas riendas y el caballo no se escapará de las ayudas.
A la mano que el caballo se incurve con más facilidad, lo llevaremos más recto porque el objetivo es tener un contacto parecido en ambas riendas y a ambos lados del caballo.
Yo recomiendo evitar la incurvación en la parada, la media parada y los pasos atrás.
Podemos hacer figuras en contra incurvación: vamos incurvados al interior, pasamos a una pista y luego al exterior, pasamos a una pista y otra vez al interior. Este ejercicio mejora el empleo de los posteriores y enseña la rectitud.
Un caballo con dificultades para incurvarse no tiene equilibrio y marchará rígido, un caballo incurvado en exceso, pesará mucho sobre su tercio anterior y no se empleará adecuadamente.
Si tenemos dificultades para incurvar al caballo, pongamos atención en las riendas, quizás utilizamos mucho la rienda interior, o la rienda exterior tiene poco contacto.
Una rienda exterior con un contacto adecuado, activando con la pierna interior, despierta el posterior interior y libera la espalda del mismo lado, de esta forma el caballo activa sus posteriores y se vuelve a equilibrar.
Recordar, el caballo se debe llevar sólo, no nos debe pesar en la mano, ni debemos llevarlo por detrás de la vertical.

viernes, 3 de noviembre de 2023

Resumen de esta temporada!

Amig@s del caballo! Sí han seguido mi blog desde el 2013 conocerán bien mi trabajo. Durante estos últimos diez años que llevo escribiendo les he contado brevemente mi experiencia trabajando con caballos en diferentes países. Aquí les comparto unas fotos de nuestra actividad ecuestre que para mí tienen un valor sentimental y resumen bien este año 2023 que termina, en estas fotos verán concursos, entrenamientos diarios y visitas a otros países para dar clínics. 




jueves, 2 de noviembre de 2023

Conclusión: ¿Influye la morfología en el trabajo del caballo?


Amig@s del caballo! hoy les comparto la conclusión del anterior artículo en el que hablamos de la influencia de la morfología del caballo y su entrenamiento.
En el anterior post nos quedamos en la descripción del patrón cuadrado en los caballos, en especial describiremos este tipo de patrón en el caballo ibérico.
Para entender un poco mejor el origen del patrón cuadrado en la morfología del PRE, debemos estudiar un poco de la historia del caballo ibérico:

Este caballo fue el más popular para la guerra y la alta escuela desde el siglo XVI hasta el XIX. Resumiendo, en los tratados de equitación desde Pluviniel (siglo XVI), hasta Baucher (siglo XIX), podemos encontrar referencias que confirman la predilección que se tenía por el PRE para los usos antes citados.
La guerra a caballo hacía necesario disponer de monturas ágiles con facilidad para la reunión y un buen carácter para dejarse llevar por el jinete al enfrentamiento con otros soldados; en esos tiempos, la guerra permitía el cara a cara, jinete contra jinete.
Más adelante, con el perfeccionamiento de las armas de fuego, esta forma de combatir era imposible, pero aún así se conserva al caballo ibérico para la tauromaquia y la exhibición.

Volviendo a la morfología, los caballos de patrón cuadrado tienen las espaldas un poco cortas con una grupa ancha y cuadrada; los de patrón rectangular en general tienen espaldas largas y grupas planas. Los caballos de patrón cuadrado, al tener estas características, les es más fácil de elevar y recoger, pero como decía antes, necesitan más tiempo y desarrollo para activar más sus espaldas y conseguir una mayor extensión de sus extremidades anteriores. Pueden tener mucha fuerza en sus posteriores pero tienen dificultades para alcanzar una mayor flexibilidad, estos caballos suelen tener facilidad para la reunión y esto a veces es un problema porque he visto frecuentemente a entrenadores descuidar la flexibilidad por aprovechar la facilidad de sus ejemplares para la reunión.
Trabajar de forma prematura la reunión y olvidar la flexibilidad cuando un caballo no tiene la madurez física y mental adecuada crea caballos rígidos con dorsos que terminan debilitándose.

Supongo que a veces la falta de experiencia de jinetes y propietarios, no les deja apreciar el insuficiente desarrollo de sus espaldas. Cuando un caballo aún no está listo para trabajar en reunión, lo manifiesta con un mal contacto con la mano del jinete, este nota que el caballo toma con fuerza las riendas y no descontrae la mandíbula, lo que llamamos un contacto duro; por desgracia ante un contacto duro, hay personas que en vez de analizar su falta de experiencia, castigan al caballo con embocaduras más severas, pensando que el problema viene de la boca. El caballo no acepta la mano cuando no es capaz de sostenerse, entonces deja de utilizar el dorso y el problema del contacto fuerte deja paso al del contacto inexistente, es decir, el detrás de la mano o encapotamiento del cuello.

Un caballo montado en estas condiciones, en meses pierde toda gracia en sus movimientos y suelen manifestar estrés al pedirles un poco de esfuerzo.
Debemos erradicar este grave error en la formación de un caballo, porque toda monta forzada puede ser considerada como maltrato animal, lo cual está penado por la Federación Ecuestre Internacional.
Un jinete con la suficiente experiencia es consciente de la importancia de la morfología a la hora de formar un caballo. Puede parecer a veces muy difícil desarrollar la flexibilidad y la suspensión de un caballo PRE, especialmente en los potros. Se necesita mucha paciencia y técnica para impulsar al caballo sin que pierda la suspensión y precipite sus movimientos; si el caballo corre, perderá amplitud y sufrirá lesiones.
Muchas veces vemos caballos ganar las pruebas de funcionalidad con problemas de contacto, detrás de la mano, con trotes malos que recuerdan el movimiento de una máquina de coser.
Nadie quiere admitir que la mala ejecución del movimiento del caballo es producida por la tensión y un adiestramiento insuficiente.
En los concursos de doma clásica se penalizan estos problemas de adiestramiento con notas muy bajas.

Deberíamos ser más agradecidos con los caballos PRE que concursan en funcionalidad y proteger su bienestar, anotando en las hojas de calificación defectos en la biomecánica para motivar un cambio en su adiestramiento y alargar así su vida deportiva.

Cuando un caballo utiliza bien su dorso y la fuerza del movimiento viene desde los posteriores hacia delante sin encontrar en ello resistencia, las espaldas comienzan a soltarse y la cruz se puede elevar, el caballo trabajará en equilibrio, cuesta arriba y desarrollará el autosostenimiento, que dará ligereza a la mano del jinete y unos aires más elevados.

Soluciones:
• Debemos trabajar primero la flexibilidad -que es el camino para el autosostenimiento-, la incurvación y los ejercicios laterales, antes que la reunión y la extensión.
• El contacto adecuado permite trabajar de forma correcta el cuello del caballo, ese es el primer camino para desarrollar la flexibilidad y evitar que el caballo pese en las riendas y no se ponga sobre sus espaldas.
• El encapotamiento y la excesiva incurvación, perjudican la ligereza del tercio anterior.
• El entrenamiento debe ser variado, incluir paseos por la montaña, galope al aire libre, trabajo pie a tierra... debemos de proteger la mente del caballo para que colabore con nosotros, la coacción no es el camino.